martes, 4 de marzo de 2014

HORAS, LIBROS, CORAZÓN

(para Elisa) 
¿Y uno qué hace cuando lee? 
Amiga, las horas son 
pesadas, y el corazón, 
que se agiganta y decae, 
y que teme y se distrae, 
nunca encuentra lo que busca. 
Los libros son una brusca 
promesa que, como hiel, 
amarga y mata la miel 
de las horas, y muy poco 
dicen ya. Corazón loco, 
que no sabe de descansos 
ni de entrevistos remansos, 
los libros se me alejaron: 
relicario en que callaron 
las ilusiones; qué más 
los sostendría. Tendrás 
piedad por este encorvado 
lector desasosegado. 
(Se van las horas; las horas 
dejaron de ser sonoras.) 

domingo, 23 de febrero de 2014

BABÍA

Todo un día de libros. 
Rueda la madrugada,
jadea. Te ausentaste
--ya sin palabras en 
la mente-- en la pared. 
Perentorio durar, 
definitivo. (Duerme 
tu pareja.) Cegado, 
tu impavidez registra
una espera de nadie, 
un alma que se fue. 

sábado, 15 de febrero de 2014

UNA FICCIÓN

Y después, qué. Probaste que sabías 
por medio de un poema. Hubo un silencio. 
Y nada más. Y destemplanza. (En torno, 
las cosas de tu casa. Una soprano, 
que canta a lo divino.) 
Desvalidez y resquemor. El tiempo, 
que te corroe, como siempre. Entonces 
percibiste esa sombra 
que bisbiseó, fugaz, que se gozó, 
secretamente, subrepticiamente 
(cómo decirlo; tus palabras, huesos), 
con tu exhibicionismo, la inconsciencia 
(ya no sabés cómo se escribe) que 
te gobernó, estos días --¡sos tan necio!--. 
Jactancia y vanidad. Y después, qué. 

miércoles, 12 de febrero de 2014

NIETZSCHEANA

¿Qué es la Verdad? Queríamos tener 
la papa, la razón 
que ordenara la vida, nuestros pasos, 
un principio de método 
que fuera garantía inapelable, 
un único criterio
probado, ganador. Pero, a la vez, 
que también constriñera 
a los demás a obedecernos: niños 
que se comportan: buenos.
A los que se opusieran se podría
calificar de necios 
para luego forzarlos, sin que hubiera
problemas de conciencia 
por nuestra parte. La Verdad: la máquina 
de ataque y de defensa 
más poderosa. Luego presentimos 
que era impostura, y truco,
y mimicry, y engaño: ineludibles. 
Y hoy andamos a los 
tumbos entre creyentes, y apostamos 
por la buena fortuna.